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Hay personas especializadas en un arte y otras especializadas en ser artista. Sarah Grandes es de esta última clase: saber identificar y mi...
Hay personas especializadas en un arte y otras especializadas en ser artista. Sarah Grandes es de esta última clase: saber identificar y mimar la belleza y valerse de ella para crear, sea cuál sea la herramienta. Eso es lo que define a esta jovencísima artista vasca (nacida en Irún) que vive entregada a muchas de las cosas que nos mueven: el surf, el arte y los viajes. Un estilo de vida envidiable que le permite estar abriendo horizontes (físicos y mentales) de forma constante.

He tenido la ocasión de mantener una conversación de email a email con ella (también pueden interesarte las entrevistas que concedió este mes de julio al canal de Youtube Canal Txingudi: uno y dos) y me ha parecido una artista completa. No completa en el sentido de que haya culminado su obra, sino en el de que dará siempre igual el medio artístico, que ella logrará el fin. Hoy son la fotografía, la ilustración y la poesía; mañana quién sabe.

Para empezar esta conversación, me gustaría que te presentaras a ti misma: de dónde eres, cómo descubriste tu vis artística y cómo conseguiste encauzarla…
Me llamo Sarah Grandes, vivo en la bahía del Txingudi, un pequeño paraíso donde tenemos todo a nuestro alcance.

Estudié Bellas artes en Leioa (Bilbao) pero he de decir que creo que pinto desde que soy capaz de sostener un pincel con las manos. El primer cuadro que hice en lienzo, está firmado en el año 2000, (cuando tenía 5 años). El crear es algo que va dentro y bueno, qué mejor que explotar tu potencial e intentar dedicarte a ello. He de admitir que no es una manera fácil de ganarse la vida, pero el arte me parece una razón lo suficientemente buena como para luchar por ello.

Tu obra es una suma de tres factores que se van superponiendo: ilustración, fotografía y literatura. ¿Cómo equilibras el peso de cada cuál?, ¿cuál tiene más importancia para ti?
Todos tienen su importancia por igual. Hay veces en los que una fotografía me inspira y me lleva a crear un texto, otras en las que un dibujo me pide más fuerza y lo junto con una fotografía, otras en las que una unión de ilustración y fotografía me llevan a la poesía perfecta... todo depende de lo que quiera transmitir. El juego entre todas hacen el equilibrio justo para cada obra.

Lo que me encanta del dibujo y la pintura es que puedes hacer con la realidad lo que te de la gana. No es fácil a veces llegar a ese equilibrio y que se complementen o lleguen a unirse bien o del todo, entonces una medida exacta de cada una, suman la importancia del peso para completar la obra entre todas.

Eso, en cuanto a la obra plástica; la literatura va un poco por libre aunque siempre presente. Es lo que más natural y espontáneo me sale, y algo que puedo hacer esté donde esté y en el momento que sea ya que solo necesito de un bolígrafo y un papel o un trozo de servilleta de cualquier garito para que todo fluya. Es algo a lo que siempre he concurrido, más que por las ganas de crear, por necesidad.

Una vía que he utilizado la mayoría de las veces inconscientemente. En un principio era para mí, una manera de escupir todo lo que sentía o las cosas que me pasaban. Hasta que un profesor de la universidad nos pidió que escribiésemos un texto en dos minutos para un ejercicio y cuando se lo enseñé quedó asombrado. Gracias a él empecé a enseñarlos y la verdad que con muy buen resultado.

A pesar de que la poesía esté siempre presente y sea lo primero a lo que recurra, el dibujo o fotografía, (o ambas unidas), me parece una forma bastante más sencilla de llamar la atención; mirar una imagen siempre requiere mucho menos esfuerzo que leer un texto y es más fácil que alguien incluso que no está buscando arte se pare a mirar.

No me puedo obligar a pisar firme si me desequilibro. Si vibro más en mar, no me puedo obligar. No me voy a negar los amaneceres de luz blanca. Ni las seis de la mañana ya pisando arena. No hay nada que me valga más. No pienso evitar los cantos de sirena que me llevan a esta dulce locura. Quiero bailar.
Sin título. Sarah Grandes

En la serie de obras que ilustra esta entrada se ve un nexo común: los colores rosados, los temas y, en alguno momentos, un fuerte contraste con elementos relacionados con el surf y el mar. ¿Hay una intención ahí o sencillamente fue la inspiración la que dictó el camino?
Creo que un artista queda en cierto modo “delatado” por su obra y en ellas se ve perfectamente de qué pie cojea.

Me parece que el trabajo artístico de cada uno es a la vez una búsqueda de su persona, por lo que en las obras se reflejan las inquietudes, gustos y demás.

En esta ocasión el nexo es aun más fuerte porque el periodo de tiempo en el que realicé las ilustraciones es bastante reducido. Fue algo así como una ola de inspiración casi repentina. Lo probé, me gustó el resultado y empecé fuerte por esa vía; después, a medida que iba trabajando en ellos iban saliendo más ideas y evolucionando en su mismo tiempo.

En cuanto a los nexos...el rosa no tiene ningún motivo (consciente). Como he dicho antes, creo que en la obra de un artista salen a la luz muchas cosas aunque uno a priori no sea consciente de que las está exponiendo. Supongo que fue por el momento de mi vida en el que estaba.

Fue viajando, en un momento en el que las preocupaciones eran casi nulas y me atrevo a decir que todo iba rodado. Admito que es un color que jamás había utilizado para nada o casi nada, pero supongo que expresa exactamente lo que quería transmitir con mis ilustraciones. Una mezcla de elegancia, inocencia, exotismo, suavidad, provocación, atrevimiento...no lo sé. El inconsciente a veces resulta ser mucho más inteligente que el propio artista cuando pretende tener todo bajo control.

En cuanto al mar y el surf...esto sí que viene de serie hahah. Es un círculo del que aunque pretenda, no podría ni querría salir. Creo porque me gusta crear, y surfeo porque me encanta surfear, pero es cierto que cuando realizo ambas, ellas también se retroalimentan. Es decir, no busco la inspiración directa en el mar, ( cosa que había creído siempre hasta este último viaje), sino que surfeo porque lo necesito, y el estado en el que me deja me lleva a crear. Y así podría decirse que sucesivamente...creo que el mar me da la calma y serenidad para ordenar algo mis ideas y poder plasmarlas de algún modo.

Entonces queda claro porqué el mar y el surf son un tema central de inspiración para ti. ¿Cómo es vuestra relación?
Me enamoré del surf la primera vez que cogí una ola. Era un verano en el que me apunté a un cursillo de surf, “por probar” (bendito el día... hehehe). Tendría al rededor de 11 años y juro que jamás pensé que algo pudiera volverse tan necesario e imprescindible en la vida de un ser humano. Ese día a la vuelta a casa recuerdo estar intentando transmitirle a mi hermano con palabras lo que había sentido al pillar mi primera ola (misión fallida... hahaha ), estaba que no cabía en mi... A partir de ahí vas creciendo, conociendo más el mar, las tablas, las playas...y acaba por volverse una loca y maravillosa adicción de la que no imaginas un día de tu vida sin ella.
Déjame la última ola. El vuelo a la libertad para sentirme sola cuando menos me hace falta. La que todos quieren pero nadie apuesta. Porque cuesta, porque es de mar y pocos lo entienden. Porque tres a veces son... a veces, demasiado.
"Sirenas". Sarah Grandes

En estas obras has utilizado herramientas digitales. ¿Cómo te sientes con eso?, ¿es una transición natural desde las herramientas analógicas o una imposición de estos tiempos?
En cuanto al formato digital....hahaha, parece irónico, pero siempre había estado bastante reacia a ello. Soy un poco arcaica para todas estas tecnologías y he defendido desde el minuto cero la brocha y el pincel; el mancharnos las manos.

No obstante, cuando viajo esto me resulta imposible, ya que el material artístico requiere de gran espacio, cosa que escasea cuando viajas con una mochila y una tabla de surf.

Por lo tanto, buscando alternativas me lancé por probar el formato digital y me llevé una grata sorpresa. Cuando estás fuera de casa es una herramienta maravillosa para tener en tamaño iPad todas tus cacharrerías, bolígrafos, pinceles, colores...sin que te ocupen espacio. Y después puedes imprimir al tamaño que quieras y siempre estás a tiempo de modificar manualmente todo lo que desees.


Volviendo a la escena cultural del mundo del surf: ¿cómo ves el auge que está teniendo? ¿Crees que es una moda o, en cambio, es una consecuencia lógica de una actividad que resulta profundamente inspiradora para quien la practica?
En cuanto al auge del surf...sí, creo que es una moda. Es triste, pero es como todo hoy en día y tiene su momento de boom. Sin embargo creo que a pesar de que los veranos sean insoportables y no entre un alfiler en el agua... somos menos los que nos vemos las caras durante todo el año en el mar estemos en las condiciones que estemos. Llueva, granice, o sea mayor el frío que haga fuera que dentro del agua. Eso me da la esperanza de que cuando se pase un poco “la tontería” vuelva a ser algo pasajero y cada uno se centre en lo que de verdad le apasiona. Creo que es un deporte que requiere mucha dedicación, tiempo y bueno, los que pillamos olas vivimos y planeamos nuestra agenda en base a ellas...cosa que puede llegar a parecer absurdo para alguien que solo sigue una moda.

Vives y surfeas en la costa cantábrica, con un buen surtido de olas de gran calidad. ¿Cambiarías algo de ese paraíso? ¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir en un sitio con buenas olas?
Hahahaha la verdad que esto es el paraíso...la comarca del Bidasoa es vivir con todo en tus manos. Tenemos una larga costa con buenas olas, montañas, ríos... aquí quien se aburre es porque quiere hehehe.

En cuanto a las olas...lo único que cambiaría - y por quejarme de vicio-, sería poner unos graditos más en el agua, y un par de meses menos de invierno. Se hace largo surfear tanto tiempo con trajes largos y cuando pruebas las maravillas de las aguas ecuatorianas y surfear a todas horas en bikini... no comparar resulta casi imposible hehehe.

No obstante tenemos meses maravillosos, en los que el agua tiene una temperatura genial, el clima es bueno, y tenemos la suerte de tener mucha variedad de olas a nuestro alcance.

Creo que el conjunto de todo lo que nos rodea hace la perfección y lo mejor de vivir donde vivo; no se me ocurre nada malo sobre vivir en la costa de un maravilloso mar con olas prácticamente durante todo el año y en fin, tener mil variantes para cuando las olas escasean.

Pese a ser muy joven ya has elegido un estilo de vida enfocado a acumular experiencias. Realizas viajes muy largos, en distancia y tiempo, y en solitario a países en los que puedas surfear y vivir. ¿Qué hay detrás de eso?, ¿huida, búsqueda o un poco de ambas?
Detrás de todo esto hay unas ganas incontrolables e irremediables de descubrir y comerse el mundo y vivir la vida, que para eso nos la han cedido...ahhahaha. Cuando empiezas a surfear te conformas con las olas locales, las que tienes cerca de casa y te vas moviendo por tu costa, obviamente, pero llega un momento en el que el cuerpo te pide a gritos probar esas largas y perfectas líneas de agua cristalina rodeada de corales y palmeras.

Te vuelves un poco canalla y rebelde y decides ver eso con tus propios ojos porque parece realmente imposible que la naturaleza pueda llegar a esculpir con tal delicadeza y perfección algo tan indomable como nuestra querida agüita salada.

Hay búsqueda, claro que la hay. Hay ganas de ver olas nuevas, y esas olas te llevan a nuevas experiencias, nuevas culturas, nuevos retos. Nuevas sensaciones dentro de ti que hacen que te conozcas como nunca; una ola siempre es la excusa perfecta para ir a por lo que sea.

Nunca crees que estás huyendo de nada cuando te vas, hasta que vuelves, reflexionas y lo entiendes. Pero es necesaria la huida para volver y poder mirarlo todo con una nueva perspectiva y no dejar de crecer nunca.

El estilo de vida de acumular experiencias y vivir constantemente en busca de nuevos retos es una decisión para mantenerme siempre viva y no caer en la rutina ni monotonía aburrida que hace que, muchas veces, olvidemos estar vivos.

Cambiando de tema, me interesaría hablar un poco de literatura. Ambos compartimos el impulso de la escritura y me gustaría saber de dónde te nace a ti. Es decir, ¿qué te empuja a transformar tus pensamientos en poesía?
Sinceramente escribo desde mucho antes de ser yo consciente de que lo hacía. He llegado a encontrar escritos de cuando era muy pequeña para escribir poesía, y saber que en realidad lo estaba haciendo. Supongo que siempre lo he hecho como una forma de desahogo o como una manera de pretender aclarar mi interior; algo así como dar forma a lo que estaba pensando y darme cuenta y chocar de morros con ello.

En realidad pocas veces me he preguntado esto porque siempre he escrito por inercia y sin ninguna intención o fin. Era por y para mí y nunca he hecho algún tipo de esfuerzo en escribir o transformar lo que siento en poesía. Creo que siempre ha sido lo más real que he hecho inconscientemente. El ser artista y pretender siempre hacerlo todo bonito supongo que tiene mucho que ver con el estilo en el que escribo. A su misma vez creo que es esa sobreinspiración y la necesidad de crear y escupir. Cuando eres una persona a la que le vuelan las ideas con el simple hecho de mirar el vacío, o cuando creas un mundo cuando se te cruza una mariposa mientras estas caminando, o cuando estás viendo una exposición y NECESITAS irte para sacar como sea todo lo que se te está pasando por la cabeza (entre tantas otras situaciones)... es cuando he visto yo la necesidad de escribir. Siempre he pensado que es una maravillosa medicina. Te aclara, te hace libre, te entiendes, te confiesas, te vuelves valiente y al final consigues darte respuestas que crees que nunca hubieras creído capaz de hallar.

Diez para que quede escrito en color sangre.
Y queda vivido cada aullido al viento
viendo venir sin esfuerzo lo bueno.
Inconsciente el feliz, eterno velero.
Paralelo a mÍ quien se crea en el cielo.
Azul
de nuevo cordura, gracias a ti entiendo la vida.
Queda entendido lo absurdo de lo superficial.
Más que vetado lo falso,
aprobado aquello que nadie podría comprar.
Y por mí que se acabe la vida si se compran las tierras.
Dime quién
podría ser dueño de la luna.
Dime a quién
le haría falta estrella alguna.
Más que comprobado que la risa se queda en el viento
y a cada lamento
le sobra un por qué.
"10". Sarah Grandes

Supongo que ser un lector ávido es uno de los motores que mueven a escribir. ¿Quién inspira tu poesía?, ¿qué autores o autoras lees habitualmente?
Sí, supongo que ayuda. He de confesar que soy una devoradora de libros...me encanta leer, informarme, ver cosas bonitas, reflexionar, que me hagan pensar...

Tal vez haya sido esto lo que ha fomentado que yo escriba tanto, no lo sé. Pero insisto, es algo que me nace desde demasiado adentro y en consecuente, algo que necesito sacar. No busco nadie en quien inspirarme, lo que escribo es exactamente lo que soy, en mis mejores y peores momentos. Me quedo completamente desnuda en mis poemas y eso no es inspiración de ninguna otra novela. Obviamente tienes tus musas, tus maestros...pero supongo que es el conocimiento y las experiencias en general lo que te hacen crear.

Puedo llegar a leer desde Paulo Coelho, Osho, Thoreau, Chamba, John Gray, Karim Chergui, Galeano, Deleuze, hasta Sharif, Kutxi Romero, revistas de surf y sus historietas todas las habidas y por haber...

Pero me inspiran todos ellos tanto como una tarde entera frente al mar, una noche de aeropuerto, un café sola en un bar, una buena conversación con un amigo...

Cuando algo es real no necesitas de estimulantes para crear.

Para acabar, ¿qué planes de futuro tienes? ¿Dónde y cómo de grande te gustaría que fuera el próximo paso de Sarah Grandes?
A pesar de ser ambiciosa y muy soñadora he aprendido que con pequeños pasos, constancia y buenas decisiones es como se consiguen grandes logros.

Planes de futuro la verdad que no tengo demasiados, no suelo planear más allá de un par de días respecto al presente; he aprendido a escucharme y bueno, supongo que hago (o lo pretendo en la medida que sea posible), hacer lo que me apetece al momento y el cuerpo pida.

El próximo paso me gustaría que siguiese en esta línea, me gustaría dedicarme de lleno a mis dibujos y mis escritos, poder trabajar redactando y soñar para todos.

Me encantaría también seguir exponiendo, creando y trabajando en mis ilustraciones, fotografías, obras...en realidad cualquier idea es bienvenida mientras esté empapadita de arte y pueda seguir alimentando el potencial artístico. Y puestos a pedir...todo esto sería maravilloso con un horario libre para poder ir a pillar olas cuando mejores condiciones haya hahahaha. Sí...todo esto creo que sería un sueño cumplido, así que ¡luchemos por ello!

Créeme que no dudo ni media de que vas a conseguirlo. Ha sido un placer conocerte y te agradezco mucho que hayas dedicado tiempo a esta conversación. Te mando un abrazo fuerte desde el Mediterráneo y, como de costumbre, te deseo que siempre encuentres buenas olas. Agur.

Los mil contratos con la sociedad que se me han quedado sin firmar
y las ganas que me he aguantado de fumar todas mis ganas
por seguir con mis principios.
Lo difícil que me resulta pensar fríamente en lo que debería,
sabiendo que mi “lo que debería”, sale bastante de lo común.
Camino y observo que nos falta mucho más de lo que creemos.
Te miro y conservo la misma opinión que tenía sobre todas y cada una de tus venas,
sobre las cenas en las que salté en marcha a todas las curvas que me llevan a tu casa
para terminar yo,
más nerviosa de lo que debería y tú,
más bonito de lo que esperaría incluso haber imaginado.
De granate y con frío me vuelvo
LOCA
para variar,
apostando por seguir con los pies en la tierra,
literal,
en la tierra,
yo...
que soy de mar.
"Yo, que soy mar". Sarah Grandes.

Sarah Grandes | Instagram

Hace unos días, gracias a un amigo común, conocí el trabajo de María Pérez (ilustración) y Carlos Sánchez (textos): "Entre tiburone...
Hace unos días, gracias a un amigo común, conocí el trabajo de María Pérez (ilustración) y Carlos Sánchez (textos): "Entre tiburones y espíritus". Se trata de un libro precioso, con una edición muy cuidada de ediciones Minúscule (incluso incluye un póster con alguna de las ilustraciones del interior... ¡y a mí me ha tocado Rob Machado!). En la obra se realiza un recorrido ilustrado por los grandes personajes de la historia del surf: surfistas destacados del circuito masculino y femenino, free surfers que cambiaron el rumbo del surf, inventores de los grandes avances de nuestro deporte y alguno de los mejores spots del mundo.

El libro se dirige a jóvenes y adultos y explica de forma resumida, pero sin tapujos, los detalles que marcaron la vida de cada personaje. Ahí están Eddie Aikau, Miki Dora, Bruce Brown, Simon Anderson, Kelly Slater, Bethany Hamilton, Layne Beachley, Shane Dorian y muchos otros grandes nombres del pasado y el presente del surf.

Según los autores, el libro "le interesará, como visión distinta y original, a los amantes del surf, pero también a quien se acerque a las olas por primera vez movido por la pasión que despiertan el surf, su historia y sus valores. Este es un libro cuidado, hecho con mucho esmero, interesante en su elección de personajes y con buena dosis de visión creativa y artística".

El libro está ya a la venta y se puede adquirir en Internet en 3Sesenta.com, GoSurfing Shop, próximamente en Ewan Clothing y en persona en la librería Gil de Santander. Y pronto seguro que en muchos otros lugares, porque la obra lo merece de verdad.

Como decía, llegué al libro de María y Carlos gracias a un amigo común y eso nos permitió establecer una conversación a distancia que ahora os resumo en esta entrevista:

Antes de nada María y Carlos, ¿quiénes sois?
Nosotros somos pareja, tenemos un hijo de 8, una hija de 5,  Trabajamos juntos en diferentes proyectos vinculados a la creación gráfica y vivimos a un kilómetro de la playa de Somo (Cantabria). Nuestro centro operativo estaba en Madrid, y el nacimiento de nuestro primer hijo nos terminó de animar a hacer una revisión de las expectativas que teníamos para esa nueva etapa de nuestras vidas.


Todo lo que encamine a alguien hacia la playa, es un buen camino. Hablando del libro Entre tiburones y espíritus que se centra en la historia de algunos personajes destacados de la historia del surf. ¿Qué os empujó a crear una obra así?
En primer lugar la afición a la “mitología”, la fascinación por esos personajes volcados en perseguir sus sueños mientras construían de manera inconsciente algo que finalmente terminaría por formar parte de nuestra cotidianidad. Aquí, el surf se ha convertido no solo en un gran motor económico sino también en una especie de aglutinante que esta redefiniendo la composición de la población (nosotros somos un ejemplo). Ver a diario como conviven aquellos que llevan más de cincuenta años cogiendo olas con todos los que se ponen de pie por primera vez en una tabla nos hizo pensar que quizás había un hueco o necesidad de hacer esta publicación.

¿Cómo hicisteis la selección de los personajes?
Creemos que es una de las claves del proyecto y una de las partes con las que más hemos disfrutado. Comenzamos por aquellos en los que todos estamos de acuerdo, ya sabes esos cuyas imágenes puedes encontrar en cualquier lugar del mundo en las paredes de bares o negocios surferos, y sin los que sencillamente no puede entenderse el surf.  Luego seguimos por aquellos que tenemos puestos en nuestras capillitas particulares. Y  fue en ese punto cuando comenzamos a trabajar con la que ha sido la editora del libro que nos ayudo a ver claro, que más que la importancia del personaje, la clave era valorar el interés de su historia particular. Con esa premisa hemos investigados las historias que nos resultaban más interesantes y complementarias (por otro lado estás suelen coincidir con la trascendencia de los personajes) Así que si hechas de menos a alguien en concreto, será por que se solapaba con otro cuya historia consideramos más relevante o entretenida.

Habláis del trabajo de investigación, al hilo de eso ¿las tareas de documentación, redacción e ilustración fueron algo conjunto o, sin embargo, hubo áreas de responsabilidad entre vosotros?
Nosotros como podrás imaginarte nos conocemos muy bien y tenemos bastante claro el reparto de las tareas, sabemos bien las fortalezas de uno y otro. Lo que ocurre con este tipo de proyectos muy inmersivos, es que llega un momento, en el que por ejemplo María que en principio se ocupa de la parte gráfica me dice que hay que incluir a un determinado personaje, o por otro lado, yo que soy el que escribe los textos también colaboro en el planteamiento de las ilustraciones.

Por otro lado también teníamos muy claro que para el diseño del libro queríamos contar con una mirada externa, así tuvimos la suerte de poder trabajar con los chicos de Mutta Estudio que consiguieron que el resultado final mejorase todas nuestras expectativas.


Centrándonos en las ilustraciones, el estilo colorista me recuerda un poco al de los libros de texto del colegio y creo que es un contrapunto divertido utilizar ese estilo para un libro tan opuesto. ¿Hubo intención ahí o surgió por casualidad?
Nunca hubiese pensado en los libros del cole, quizás te ha saltado esa referencia porque todas las ilustraciones están hechas a rotulador, nos gusta que el dibujo se mantenga muy analógico y  a la vez creíamos que tenía que ser un estilo muy directo y descriptivo. Al igual que los textos ofrecen una pequeña panorámica de la vida de cada personaje, las ilustraciones suelen estar basadas en una mezcla de la imágenes más icónicas. Sintetizarlo todo a una doble pagina ha sido uno de los retos del proyecto ya que al final cada uno solo lleva un solo texto y un único dibujo cuando en muchos casos se podría llenar un libro entero.

Me gustaría destacar también el sentido del humor de algunas imágenes, como el tractor paseando por Surf Ranch o Laird Hamilton haciendo apnea en la piscina. ¿Necesitan las estrellas del surf algo menos de solemnidad?
En general y a pesar de todo creo que el mundo del surf sigue siendo bastante desenfadado. Antes de cualquier prueba de la WSL cualquiera puede entrar al agua y compartir la sesión con los mejores del mundo, eso sí que pilles alguna no esta asegurado. En el fútbol o en cualquier otro deporte de élite eso no pasa, nunca vas a jugar una pachanga con Messi y Cristiano.

Por otro lado yo admiro y respeto mucho a la gente que lleva las cosas tan hasta el final, como Laird con sus entrenamientos extremos o Kelly construyéndose la ola perfecta, pero cuando uno tiene demasiada pasión por lo suyo puede llegar a ser un poco víctima de su propio personaje.


Volviendo al libro, en la intro comentáis que se dirige a jóvenes y adultos, un público a veces difícil de congeniar. ¿Cómo habéis conseguido unirlo y con qué dificultades os habéis encontrado?
Para nosotros ha sido algo muy natural, tenemos dos hijos pequeños a lo que intentamos hacer participes del mayor número de cosas, evitando todo lo posible un tipo de infantilización condescendiente con la que no estamos de acuerdo. Así que para nosotros era importante que a pesar de no ser un libro para niños tuviese elementos que también les resultasen atractivos.


Obviamente, el surf es el tema central del libro, pero en vuestras vidas ¿qué lugar ocupa nuestro deporte? ¿Qué relación tenéis con él?
Las tablas y los trajes de los cuatro ocupan un buen hueco en el Garaje. Carlos se los toma más en serio y surfea casi todos los días a primera hora, Nuestro hijo mayor dice que este año quiere seguir entrando al agua en otoño e invierno mientras que nosotras por el momento nos lo tomamos de manera más lúdica entramos durante el veranos sin pretensiones cuando hay olitas pequeñas y perfectas. No hay nada como un almuerzo en familia después de un buen baño mañanero.


Al hilo de esto, ¿cómo veis el mundo del surf de hoy? ¿Qué papel tiene la industria, el free surf, el arte…?
Ésta pregunta me la voy a saltar, porque como me arranque ¡no paro! La guardamos por si algun día coincidimos por Son Serra. (ndlr. Son Serra es una de las zonas de olas más conocidas de Mallorca. ¡Os tomo la palabra!)

Pues para terminar, ¿qué proyectos de futuro tenéis? ¿Se ampliará la familia de Entre tiburones y espíritus
Todavía no nos lo hemos planteado, de momento todavía estamos terminando de leer el libro como quién dice. No, en serio, el proyecto está muy fresco y tenemos que estar centrados en la fase de realizar una buena distribución y comunicación. Por otro lado tenemos pendiente realizar una exposición/presentación con algunos de los dibujos originales y con otras piezas de gran formato realizadas específicamente para la ocasión.

¡Estaremos atentos! Muchas gracias por esta charla y espero de verdad coincidir con vosotros en el agua (¡con los cuatro!). Un abrazo fuerte desde el Mediterráneo.

"[...]El Mediterráneo es humano, porque sus habitantes han librado batallas amorosas y batallas homicidas, porque en sus riberas han...
"[...]El Mediterráneo es humano, porque sus habitantes han librado batallas amorosas y batallas homicidas, porque en sus riberas han nacido bastardos e hidalgos, porque la cultura mediterránea se ha basado primordialmente en la persona. El Mediterráneo ha sido una reiterada lección mental, con una cosecha de genios sin apenas equivalencia, fruto de la cual la Historia, en buena parte, ha dejado de andar a cuatro patas. Buen número de las palabras hermosas y definitorias que utiliza el hombre en su vocabulario han nacido en el mar Mediterráneo, que es mar clásico, que es a la vez mar de paso y mar de siempre, que es simplemente mar".


-José Maria Gironella

Willy Uribe , uno de los grandes nombres de la cultura surf de este país, o mejor dicho, de la cultura a secas, se ha avenido a contestar un...
Willy Uribe, uno de los grandes nombres de la cultura surf de este país, o mejor dicho, de la cultura a secas, se ha avenido a contestar unas preguntas para el blog. Para mí Willy es un buen tipo, admirable en muchos sentidos. En primer lugar, por ser fiel a sí mismo y convertir su pasión -la escritura- en oficio. En segundo lugar, por alzar la voz y dar un paso adelante ante las situaciones injustas que hoy atenazan a nuestra sociedad. Y en tercer lugar, por compartir conmigo y con muchos de vosotros la visión del mundo de los que cogemos olas. Uno de los nuestros, sin duda.


¿Cómo ha sido la evolución del Willy Uribe surfista, fotógrafo y periodista accidental de surf al Willy Uribe actual, escritor destacado en el género de novela negra en nuestro país?
La escritura y el surf llegaron juntos, en 1977. La fotografía en 1984. Han sido esas tres disciplinas, escritura, surf y fotografía, las que me han llevado hasta lo que soy ahora como persona y como creador. Nunca me he separado de ellas, unas veces más a fondo con una, otras con otra, pero siempre alrededor de todas ellas. Eso acaba creando una simbiosis donde cada disciplina alimenta a las dos restantes. En este momento, la batuta la lleva la escritura.

En mi modestísima opinión se percibe un salto cualitativo importante entre “Crónicas del Salitre” y “Nanga”. Ésta es para mí una gran novela de aventuras, como un Conrad traído al presente, más directo y concreto. ¿Cómo lo ves tú?, ¿fue “Nanga” el libro que te convirtió definitivamente en escritor?
Tal vez parezca soberbia, pero ya me sentía escritor con quince años. De todos modos, Nanga sí significó un salto importante. Crónicas del salitre es una recopilación de crónicas breves y reportajes espaciados en el tiempo en su elaboración, mientras que Nanga es una pieza narrativa compacta y escrita en unos pocos meses. Hasta entonces mi ritmo narrativo no me llevaba más allá del relato, pero con Nanga ese ritmo se prolongó. Tenía una buena historia en mente y aún tenía fresco un viaje hasta las islas Hinako en el que atravesamos en ida y vuelta Sumatra y Nias. Es decir, tenía el tema y el escenario, y nada más comenzar a escribir supe que Lope Urrutia me brindaría algo más que un relato largo (lo que en realidad son Doce poemas de amor en Zicatela y Más allá de Al Ganzug). Por supuesto, Lope de Aguirre y Conrad estaban en mi mente, pero también, y de un modo importante, el ritmo y el pulso de una gran novela de Graham Greene titulada El americano impasible. Tras escribir y publicar Nanga, supe que cada novela que encarara sería una nueva experiencia que me enriquecería como escritor. Así ha sido hasta la fecha.

¿Y cómo funciona?, quiero decir ¿cómo se consigue hoy día publicar una novela?
Hay varios modos. Yo solo puedo hablar del que consiste en trabajar cada novela lo máximo y mejor que pueda para presentársela a mi editor sabiendo que es un trabajo redondo. Tengo muchas cosas escritas, pero no presento nada de lo que dude solo un poco. Si no tienes editor, el proceso es exactamente el mismo.

¿Qué relación mantienes con sigueleyendo.es? ¿Es la autopublicación en digital el futuro de los escritores o sólo es una opción para los noveles?
Sigueleyendo es una editorial digital creada por la escritora y periodista Cristina Fallarás, y también un colectivo de expresión artística y política donde tienen cabida un amplio número de creadores y activistas. Cuando hace un par de años y medio Cristina Fallarás me llamó y me dijo que estaba haciendo equipo para sustentar lo que entonces era un proyecto, no lo dudé un segundo y me subí al barco.

Sé algo de autoedición en papel, pero muy poco de autoedición digital. Por el trabajo que veo a mis compañeros con el catálogo de Sigueleyendo, con tanto formato, tanta plataforma, códigos, distribuidor web y demás, no es una tarea sencilla. Hacer eso de un modo autónomo, y hacerlo bien y que tu libro se mueva y se venda por la web, es complicado. Por mi parte, como aborrezco los formatos digitales para lecturas largas y quiero lo mejor para mis lectores, seguiré autoeditando algunos libros en papel. Autoeditarse no es una humillación para el autor. Respecto a valorar la calidad de lo autoeditado (ya sea digital o papel), ya se encargan las ventas posteriores y el sentido común del autor.


Siguiendo con tus libros, “Sé que mi padre decía” incluye un personaje atroz, ex miembro de ETA. Has manifestado en muchas ocasiones tu rebeldía respecto a la situación social del País Vasco, bajo la constante presión de las reivindicaciones políticas y la violencia. ¿Crees que las cosas están cambiando o todo es un espejismo que oculta la incapacidad de las partes para normalizar la situación?
ETA ya era pasado hace años. Ahora mucho más. El verdadero problema en este momento son los centenares de presos de la banda terrorista condenados y encarcelados. Cada uno de esos centenares de presos tiene centenares de amigos y familiares deseando verle en libertad. Luego, hay millones de ciudadanos para quienes ETA ha causado tanto sufrimiento que toda condena es poca. El trabajo ahora es cerrar la herida sin olvidar todo lo que dolió. ¿Cómo se hace eso? Desde luego, no con posturas inmovilistas. ETA (y con ella su colectivo de presos) debe disolverse de inmediato y ante las cámaras. Seguido, el gobierno español aplicar vías de reinserción individual y cumplir la ley en cuanto a los derechos de los presos. Y por presos me refiero a todos los presos de este país, no solo los miembros o colaboradores de la banda terrorista.

Sí, estamos de acuerdo en la aparente sencillez de la solución y es desesperante ver que nunca llega. Con todo, El País Vasco forma parte del paisaje de tus novelas, salpicando obras enteras, personajes o situaciones. ¿Es eso una forma de reivindicación o simplemente es escribir sobre lo que uno conoce?
No puedo reivindicar ninguna tierra. Sencillamente no me pertenece. Pero siempre se avanza más seguro sobre terreno conocido. En realidad es un recurso narrativo muy sencillo. Al conocer el escenario y algunos caracteres puedo centrarme más en otros aspectos de la narración porque sé que el ambiente y las acciones de esos personajes se incorporarán al relato de un modo casi natural. En Cuadrante Las Planas, por ejemplo, gran parte de la novela transcurre en un terreno imaginado. Hacerme con el paisaje y los personajes me costó mucha tinta.

En “Revancha” retrataste una clase acomodada de la España de antes de la crisis. Una clase sin ética ni principios claros. Una clase que parece haber desaparecido del mapa con la situación económica actual. ¿Qué opinas sobre eso?
Esa clase no desaparece nunca. La Prepotencia Avariciosa es una víbora muy española. A unos pocos les pica la bicha, a otros muchos no, pero les sufrimos que no veas. Ahora mismo parte de esa clase está en letargo y la otra recogiendo beneficios.

Al hilo de la pregunta anterior, y del retroceso en derechos que estamos sufriendo en este país a causa de la crisis, tu faceta de activista es muy conocida. ¿Sirve para algo gritar, molestar y reivindicar o estamos ante una batalla perdida?
Lo que no sirve de nada para mejorar esta sociedad es quedarse en casa acojonado. Si eres indiferente, pues mira, es una putada y qué le vamos a hacer, pero si te queda algo de rebeldía e inconformismo, no lo dudes y ocupa las calles y las plazas, acude a las manifestaciones, actúa en las redes sociales, en tu barrio o pueblo, grita, molesta, reivindica, organízate.

Confieso que la pequeña entrevista que concediste a SecciónAbierta cuando estabas en huelga de hambre por el caso del indulto a David Reboredo me removió algo más que la conciencia y casi comparto esas lágrimas del final cuando todo se quebró. ¿Cómo fue aquello? ¿Dirías que fue una victoria demasiado costosa?
Entre la decisión de ponerme en huelga de hambre y comenzar a no ingerir alimento apenas mediaron dos o tres días. También fue una decisión fulminante. Después llegó la lonja del Raval en diciembre, los golpes del hambre los primeros diez días. Pero siempre bien acompañado, con muy buen humor. La noticia de la injusticia cometida con David Reboredo comenzó a rodar, sobre todo en redes sociales y medios de comunicación digitales, y eso me dio mucho ánimo. También hubo momentos de bajón, por supuesto, y la debilidad y la falta de grasas eran evidentes al cabo de tres semanas, pero al final logramos que David abandonara la prisión y hoy en día su situación judicial ha mejorado considerablemente.



Está claro que algo cambió y que el tema de los indultos subió a primera línea de debate durante un tiempo. Recientemente el juez Gómez Bermúdez denunció en televisión que la ley de indultos española es antidemocrática. ¿Crees que cambiará o seguirá siendo un instrumento del poder para recompensar a sus cabezas de turco?
La Ley del Indulto es antidemocrática, inconstitucional, medieval y erosiona gravemente el reparto de poderes. Pero eso, ¿qué les importa a los gobernantes españoles? Les importa un carajo. Pueden librar de la cárcel a sus cómplices y colaboradores, incluso a ellos mismos. En el tema del indulto todos los gobiernos españoles han actuado como una banda mafiosa.

Nos ha tocado vivir tiempos difíciles, pero ¿crees que traerá algo bueno esta situación? ¿Piensas que la sociedad madurará a pesar de sus gobernantes y los poderes en la sombra y tomará el mando pacíficamente?
Hay un camino para mejorar, pero aún no lo conocemos. Lo que sí conocemos, en cambio, es a una clase política corrompida en lo ético y en lo económico. Creo que en España hace falta que la casta política de la Transición se largue de la escena de una vez por todas. Han fracasado, pero se niegan a reconocerlo.

Un cínico político norteamericano dijo una vez: “En política hay dos cosas importantes. La primera es el dinero, la segunda no me acuerdo”. Y Eduardo Zaplana, político español, dijo que estaba en política para forrarse. La única manera de que una sociedad progrese en igualdad y respeto es un sólido sistema educativo. España, en este momento, está desmantelando su educación porque la mezquindad y el latrocinio de personas como Eduardo Zaplana y tantos otros políticos, empresarios y financieros han vaciado la caja común. Y en esa caja no solo había dinero, sino dignidad y futuro. Por eso, la nueva izquierda que ha surgido en los países del sur de Europa no debe jamás dejar de lado la opción de alcanzar el poder político. Se deben superar ambigüedades y prepararse para tomar el poder y acabar con esa financialización de la política que impera en este momento.

Tiempos convulsos, activismo, literatura negra... ¿Qué significa el surf para ti en medio de todo eso?
Tiene varios significados, uno básico es el del silencio (como burbuja aislante y aunque sea tan solo por un par de horas). Uno de mis escenarios preferidos para el surf es el que proporciona un pico solitario un día de olas pequeñas con cielo encapotado y poco viento. En esos momentos puedes escuchar el silencio, incluso respirarlo. Pero eso cada año que pasa viene siendo más complicado. Y si no encuentro ese silencio debo buscarlo, aunque se encuentre fuera del surf. Entonces, ahí está la montaña. Me gustaba mucho de chaval y voy a retomarla.

En este blog aparecen manifestaciones artísticas relacionadas con el surf de muchos mundos diferentes: comercial, independiente, personal, colectivo,... pero sobretodo de tipos muy jóvenes. Nuestra subcultura parece más activa que nunca. ¿Cómo lo ves tú desde -si me lo permites- esa madurez tranquila del que ya pasó por eso?
Bueno, en estos momentos yo no podría hablar de tranquilidad en mi vida. Estos últimos seis meses han sido los más intensos de mi vida; afronté una huelga de hambre; acordé un divorcio; cambié de espacio vital; llegué de la playa a una habitación en una gran ciudad; la crisis golpea duro. Pero la vida pone a mi lado personas admirables y yo quiero apoyarme en ellas. Además, siempre continuaré aprendiendo y sorprendiéndome. Y eso incluye todos los rangos de edad de mis semejantes, más aún esa gente que anda entre los quince y los veinticinco. Recuerdo esa edad como un volcán de creatividad, y me habría gustado mucho que la gente mayor hubiera prestado más atención a lo que tenía que decir. Pero bueno, ahí ya entramos en aspectos propios del proceso creativo; los años en los que el artista comienza a forjarse son los más complicados porque es cuando más desprotegido se está. La clave es disfrutar y creer con pasión en lo que haces y lo que puedes llegar a hacer si no renuncias. Y en esto último, en lo que respecta al apasionamiento, el surf es una escuela de vida inmejorable.

Hay un pasaje de “El Gran Miércoles” de Millius y Aaberg, cuando Sally, que viene del interior, habla con Jack que ha vivido siempre en la costa: “Esto es muy distinto [...] allí ser joven era algo que tenías que hacer antes de crecer. Aquí, bueno, aquí es todo”. ¿En qué plano queda el surfing después de eso? ¿Cómo es para ti que ya estás frisando los 50?
En aquellos años los USA adoraban a la juventud. El país vivía una guerra casi continua desde la II Guerra Mundial, con Corea y Vietnam como batallas principales. Un país en guerra siempre glorifica su juventud, sobre todo la masculina, no en vano es la carne de cañón y hay que insuflarle moral y esas vainas nacionalistas. Por eso la propaganda entra a saco en ello. Mira sino la imaginería nazi o soviética en los años de guerra. No es extraño que Millius y Aaaberg lo reflejaran en el guión y en la fotografía del film. Cuando a veces comento que El Gran Miércoles tiene numerosas pinceladas de gloria al sistema capitalista, no lo digo por decir. Por eso tampoco extrañará que afirme que el propio surf, en numerosas ocasiones, también es utilizado publicitariamente en ese sentido.

En cuanto al surf y me relación con él, en este momento lo veo como a un compañero que me ha dado mucho. Sé que siempre estará ahí. Cuando yo quiera darme un baño, con medio metro guarro o con dos metritos y viento de cara, él estará allí. Por mi parte, y aunque entre ya de cuando en cuando, espero responderle y estar en forma para cuando nos encontremos de nuevo.


“Las olas rompían sobre el codo del arrecife como si estuvieran trazadas con tiralíneas; lomos azules que llegaban de los más profundo del océano austral y reventaban en blanco al entrar en contacto con las barras de coral. Un anciano se acercó con discreción por la mañana y dejó ante la puerta un cesto con comida y una jarra de agua. Le di las gracias y quise hablar con él, pero con el mismo recato con el que llegó se marchó pendiente abajo, hundiendo la cabeza entre los hombros. Yo era Nanga de nuevo, Nanga de continuo, una sensación, un alejamiento que comenzaba a larvar en mi interior. Ya no era el pacífico extranjero que busca la paz, sino una sombra a la que temer oculta en las gargantas de Dubelo”
¿Cómo se siente uno al parir un párrafo semejante? ¿Terminas y sientes la misma emoción que sentimos los que lo leemos después?
Me involucro a fondo cuando narro en primera persona. Es como escribir con un buzo de trabajo y un cincel. No hay novela en esa clave en la que no haya llorado en algún momento durante el proceso de escritura. Es un trabajo exigente y laborioso donde hago mío al personaje y lo voy interpretando con sinceridad a medida que me adentro en la narración. Como escribo en sesiones cerradas de una o dos semanas, unas doce horas al día, el nivel de concentración que alcanzo es elevado. De cuando en cuando hay crestas creativas que llegan porque estás en ello, porque te empeñas. Son pequeñas perlas que brotan como brotan las perlas, siempre a partir de un grano de arena, es decir, de encontrar un obstáculo y convertirlo en una cualidad.

Hay quien me ha dicho que esa implicación va tan a fondo que toda mi obra parece autobiográfica, pero por mucho que narre en primera persona eso no es cierto. Quien quiera seguir mi vida a través de mis novelas o relatos lo tiene muy complicado. Lo que de verdad alimenta mi obra son mis fantasmas, toda la ficción que pueda crear en base a mí mismo y a los demás.

Pues sin desearte ningún mal, espero que los fantasmas sigan visitándote a menudo ;-) Para terminar, ¿qué planes tienes (si es que hacer planes tiene algún sentido hoy día) para el futuro inmediato? ¿Cuál será la próxima novela de Willy Uribe?
En cuanto a lo literario, a comienzos de septiembre de este año publico con Los Libros del Lince El último viaje del Omphalos, una novela donde exploro el cumplimiento del deber y los extremos a los que puede llevar el empecinamiento en cumplirlo. Un grupo de marineros españoles se encuentra retenido en un mercante en Guinea Bissau en 1986 y han sido abandonados a su suerte por la naviera y el gobierno. Un puñado de hombres luchando por sobrevivir, un tema clásico de la literatura de viajes que deseaba explorar.

También, en octubre se publica la versión francesa de Los que hemos amado. Y mi agente está trabajando la posibilidad de traducciones al inglés y al alemán. Escribir una novela y tener la posibilidad de publicarla en tres o cuatro idiomas mejoraría un huevo mi desastroso estado económico actual.

En cuanto a mí, como soy una persona de ideas sencillas, mis planes consisten en vivir, escribir y disfrutar, y luchar contra quien nos pierda el respeto y trate de arrebatarnos la libertad.

Muchas gracias por responder a las preguntas. Ha sido un auténtico placer contar contigo en este espacio.

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Me gusta el trabajo de Paolo Tedeschi. Sobretodo los retratos con tinta sobre páginas de libros que publica habitualmente en su Tumblr y que transforman la literatura a través del dibujo.

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A veces cuando imaginas algo basta con mirar de reojo a Internet para descubrir que otro ser humano, a miles de kilómetros, imaginó lo mismo hace tiempo. Y sueles ver con sana envidia como no sólo lo imaginó, sino que además lo llevó a cabo.

Imaginé una obra literaria y artística con el Mar como eje central, con espacio para la fotografía, el arte, la poesía, los relatos y la historia. Una obra creada a través de la colaboración desinteresada de muchas personas, que dan a luz un producto cuidado, con una edición hermosa a la vista y al tacto, con la capacidad de saciar las mentes ávidas de aventura, navegación, criaturas marinas, surf y salitre. Una publicación sin publicidad, ajena a los velados intereses de las marcas.

Imaginé eso y encontré Kurungabaa. Todo lo que siempre quise... y lo llevan haciendo desde 2008.