Cargando...
Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Ramis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Ramis. Mostrar todas las entradas

Vida y muerte (2010-2017) Acababa el invierno de 2010 y había pasado horas en webs especializadas leyendo y releyendo medidas, críticas ...

Vida y muerte (2010-2017)

Acababa el invierno de 2010 y había pasado horas en webs especializadas leyendo y releyendo medidas, críticas y consejos.  Comprar una tabla no merecía menor reflexión. Es una decisión que debe meditarse holgadamente, pues la observación, la comparación y la prueba son casi tan placenteras como la elección en sí misma. En esas estaba, con algo de dinero fresco en el bolsillo, cuando decidí que mi nueva alfombra mágica sería una de las crías de Matt Biolos y su factoría Lost..., el modelo Stealth en construcción EPS epoxy y unas medidas de 6 pies, 19'38 pulgadas de manga y 2'38 pulgadas de grosor con un volumen aproximado de 29 litros.


Se la encargué a mi amigo Dany, de la tienda Mallorcasurf. En aquella época las fabricaban en Olatu y mi pequeña tardó unas 10 semanas en nacer y llegar a mis manos, blanca y reluciente. Nos gustamos nada más vernos y nuestra relación fue fluida desde el mismo día que la recogí en la tienda.


Fueron buenos tiempos. En 2011 compartí con ella una de las mejores sesiones que recuerdo, con nuestro Mediterráneo queriendo ser Cantábrico. Ese día de olas poderosas lo disfrutamos juntos y nuesto vínculo se hizo más fuerte. La sensación de haber acertado en la elección pasó a ser un hecho.

November swell from Pedro Ramis on Vimeo.

Pero el surf es duro. Hay caídas sobre la tabla, hay toques traicioneros mientras bajas la escalera de casa con demasiada prisa, hay descuidos... La pequeña ya era mayor y llevada algunas cicatrices cuando unos meses más tarde (en 2012) nos llegó la oportunidad de viajar a Hossegor y catar La Gravière. ¡Qué recuerdos! Aquél viaje afianzó nuestra amistad y ella pasó a ser la primera dama, la sin compromiso, la que-vale-para-todo. Mi preferida.

Disfruté mucho de coger olas con esa tabla. En su momento fue innovadora, con la característica cola half-moon y el doble cóncavo de la carena. El mundo del shape estaba cerca de descubrir que el short'n'wide era una combinación ganadora y la Stealth ya apuntaba tímidamente en esa dirección. Su único límite eran mi torpeza y mi falta de estilo.

El mal día nos pilló un año después (2013). Como de costumbre el accidente no fue en olas gigantes ni en paraísos perdidos. Pico local, salida mal calculada, distracción, golpe en las rocas. Más vergonzoso que épico. El resultado fueron tres profundos agujeros en el lado mágico, en la carena. Había buenas olas así que con el neopreno puesto y goteando, realizé la mayor chapuza con Solarez que jamás se haya visto y volví al agua. Grave error.


La pobre nunca fue la misma. Nos distanciamos. Perdí cofianza en ella. Cogió agua y se deslaminada alarmantemente en algunos puntos delicados, sobretodo en uno de los cantos traseros. Amarilleó. De repente me parecía sucia, herida y fea. Acabó apoyada en una pared esperando tiempos mejores.

Coincidiendo con su declive, el mercado se llenó de novedades. La tendencia a acortar eslora y aumentar manga se hacía evidente en los nuevos diseños y cualquier tabla de más de 5'10" parecía un barco anticuado. Me dejé seducir por la moda de recortar pulgadas y la abandoné. Sí, lo confieso: la dejé de lado y me fui con otra.

Con el tiempo he entendido que este descanso le vino bien. Alejarse del agua salada durante meses le permitió secar su precioso interior y cicatrizar algunas heridas.

Entonces llegó el Surf City. Como parte de la organización, tuve el placer de conocer a Aitor Aizpurúa de Zamuro Art y montar un taller de decoración de tablas de surf que fue un puntazo. Para la clase magistral Aitor necesitaba una tabla con la que hacer la demostración y se me ocurrió que mi vieja y abandonada 6 pies podía servir. La arreglé con algo más de cuidado y la dejé presentable para que Aitor la utilizase de lienzo improvisado. El resultado fue magnífico y volví a mirarla con buenos ojos. Incluso la llevé al mar unas semanas más tarde.


Pero el nuevo idilio duró poco y volvió a su lugar en la pared para pasar allí los últimos 4 años. Hasta que un día...

Renació (2018)

La tabla estaba apoyada en la pared, "decorando" la habitación de mi hijo y acumulando polvo. Durante el tiempo que pasó abandonada se cayó un par de veces al suelo y no tenía muy buen aspecto. No recuerdo porqué tomé la determinación de revivirla. Supongo que no me gustaba ver semejante instrumento de placer sumido en ese oscuro ostracismo. Merecía otra oportunidad. Merecía una inyección de cariño que le insuflara nueva vida.

Así que me puse manos a la obra. Primero repasé foros de shape para mejorar mis conocimientos. Tracé un plan y me fui directo a la ferretería. La lista de la compra consistió en alcohol de quemar, acetona, papel y esponjas de lija al agua de varios grosores, resina epoxy, cinta de carrocero, cinta aislante, un bote de spray verde pistacho, un bote de spray blanco y un bote de esmalte transparente mate, un cutter y varias espátulas de acero y plástico.

El primer paso fue quitar el grip pad trasero y hacer una limpieza general. 4 horas en total en dos sesiones para dejar la tabla lista para ser reparada. Mucha (muchísima) paciencia y grandes dosis de perfeccionismo para no dejar ni rastro del pegamento del pad ni de la parafina repartida por toda la tabla.


En segundo lugar tocaba reparar a conciencia algunos toques nuevos y repasar los antiguos. Lo peor estaba en el canto trasero. Aquí hubo que operar: abrir la fibra, vaciar y rellenar de nuevo. Luego lijar, lijar y lijar. Lijar otra vez. Y otra. ¿He mencionado ya el tema de lijar? Pues eso. LIJAR. Unas 2 horas de trabajo.


En tercer lugar había que devolver la tabla a su estado original, es decir, eliminar la pintada de Aitor. Acetona con mucho tacto, espátula con suavidad, alcohol para ir saneando y mucha lija de esponja. Otras 4 horas de trabajo.


Este paso fue mágico porque la tabla reapareció ante mis ojos como el día que la compré. Ahora con bollos y cicatrices, pero en esencia era la misma alfombra mágica de entonces. Animado, fui a por el siguiente: la pintura.

Primero, por supuesto, volver a lijar. Lija al agua de grano fino para eliminar las útlimas suciedades y preparar la fibra para recibir la pintura. Después enmascarar los logos y componer el diseño con cinta aislante y cinta de carrocero, mención aparte del artilugio casero para trazar pin lines: una pinza de ropa, una aguja de pelo y un rotulador. No preguntéis...


Dejar secar y dar una segunda capa. Dejar secar de nuevo y quitar la cinta. El momento sublime de ver la vieja tabla adquiriendo nueva vida robusta, ligera y limpia. Sólo faltaba el último toque: dos capas de esmalte para proteger el conjunto. Entre pintar y esperar se sumaron otras 2 horas.



El balance final fueron 12 horas de trabajo y unos 30 euros en material. Nada comparado con la satisfacción de haber dado una segunda oportunidad a una vieja amiga. Quién sabe si mis hijos la surfearán algún día. Ojalá sea así. Nada le gustaría más a ella que coger olas de nuevo.

Si existe una pregunta difícil de responder ésa es qué es el surf. No hay una respuesta estándar. Hay una para cada surfista, una person...
Si existe una pregunta difícil de responder ésa es qué es el surf. No hay una respuesta estándar. Hay una para cada surfista, una personal e intransferible para cada individuo que alguna vez ha dibujado trazadas sobre la pared de una ola o se ha sumergido en lo más profundo de un tubo. Por eso el surf y al arte han ido siempre de la mano: porque son hermanos gemelos. Indistinguibles en muchos aspectos, como ese misterio que subyace en su esencia. ¿Qué es el arte?. Tampoco encontraréis una respuesta única para esa pregunta.

Desde el principio arte y surf han crecido juntos, influyéndose el uno al otro, aportando ambos en un maridaje que busca siempre la expresión de la belleza, la rebeldía y la autoafirmación. Drew Kampion escribió: “el surf es la obra de arte de un hombre que esculpe una ola con una tabla. La ola se estrecha forzando un puño de fuerza y el surfista se interna en el tubo para saludarla. El músculo se relaja, el puño se abre y se retira; el surfista se aleja de la cara abierta de la ola y regresa a la orilla dejando un rastro de beato desprecio en forma de arco perfecto. Desde el punto de vista de un artista es algo precioso”. Ahí reside la esencia del surf y el arte. Podría decirse que son parte de un mismo todo.

Hoy el surf art ya no es una éxotica mezcla forzada por bichos raros adictos al salitre, sino un género artístico sólido y establecido con renombrados artistas internacionales y una evolución que experimenta un auge sin precedentes. En los inicios los surfistas se convertían en artistas para poder expresarse también fuera del agua. Hoy también se explora el camino inverso y muchos artistas ven en el surf una fuente de inspiración inagotable.

Duke, contigo empezó todo.

Como decíamos, el arte y el surf estuvieron relacionados desde el principio. Los pioneros polinesios que navegaron hacia el norte y llegaron a las Hawaii llevaron consigo su escultura y su arte geométrico, el mismo que hoy ilustra infinidad de tatuajes en medio mundo occidental. En esos primeros días el arte relacionado con el surf era una cuestión de polinesios para polinesios. Nadie más en el mundo sabía lo que era el He’e Nalu y, por tanto, nadie podía crear inspirándose en el noble arte de cabalgar olas.

Todo eso cambió en la primera década del siglo XX cuando las Hawaii pasaron a formar parte de los Estados Unidos. Quedó atrás una época terrible y oscura donde los colonos blancos diezmaron la población hawaiiana y casi borraron por completo su legado cultural. Pero el surf sobrevivió y en esa nueva era floreciente, gente de letras como Jack London o Mark Twain entendieron el valor que poseía. En esa década entraba en la adolescencia una persona que estaría destinada a hacer del surf lo que es hoy: una cultura que abarca el mundo entero. Se trataba de Duke Kahanamoku, el primer waterman hawaiiano, gran surfista y doble medallista olímpico en natación. Él llevó la semilla del surf a California y Australia y consiguió que nuestra cultura trascendiera a los primeros polinesios y se convirtiera en el movimiento global que es hoy.

No fue fácil, quizá ni siquiera intencionado, pero el surf arraigó en las costas de esos dos puntos del planeta y los convirtió en potentes generadores de energía. La cultura del surf acababa de abandonar las pequeñas islas del Pacífico y se extendía a todas las costas a las que llegaba. Y nunca más iba a dejar de hacerlo.

Segunda mitad del siglo XX: el surf art se hizo mayor.

La historia del surf de estas décadas podría resumirse como un paso de la inocencia a la edad adulta. En el camino se perdieron algunas cosas, la mayoría espirituales, pero se ganaron otras como la mejora de las herramientas y la difusión de nuestro deporte.

El arte surfista siguió un camino paralelo. De las primeras tiras cómicas de Severson al arte lisérgico de Rick Griffin o Rietveld, generaciones de surfistas crecieron y vieron como el deporte que antes les unía en pequeños clanes se convertía en algo común. Gente de todo tipo, venida también de tierra adentro, aportaba su granito de arena al crecimiento cultural.

Ninguna de las artes se libró del surf: la pintura, la escultura, la fotografía, el cine, la literatura… no hay excepción. El surf alcanzaba la madurez y, con él, el arte que bullía a su alrededor. Las revistas de surf se hicieron un hueco en los quioscos. El cine de surfistas se convirtió en un género en sí mismo, empezando por el Endless Summer de Bruce Brown y culminando en el Big Wendnesday de Millius. La pintura, la fotografía… en todas partes el surf se colaba como un subgénero y la débil chispa de antaño ardía ahora como un incendio planetario. El surf art ya hablaba con voz propia.

A finales de los 70 un nuevo relampago sacudió el arte surfista. Debido a conflictos como la Guerra de Vietnam, Occidente descubrió las islas ecuatoriales del Océano Índico para el surf y olas perfectas se dibujaron en la imaginación de toda una generación de surfistas. Asia era el nuevo territorio a explorar y el arte no fue inmune a su influencia.

En las siguientes décadas el surf se estableció ya como una cultura mundial y los deportes relacionados con el deslizamiento crecieron a buen ritmo. Desde la nieve al asfalto, pasando por la arena o el aire, cualquier superficie se podía surfear. Los deportes de tabla, lo que los franceses bautizaron como glisse, pasaron a ser el eje de un estilo de vida muy determinado. La autenticidad, la aventura y los espacios abiertos lo definían y no existía nada más atrayente. El gran público ardía en deseos de formar parte de ese estilo de vida y la industria supo aprovechar el tirón.

Se invirtió mucho y las grandes marcas de hoy tuvieron su época dorada. La vanguardia del arte relacionado con el surf recibió un fuerte empujón y dejó de ser una actividad marginal para convertirse en la imagen de lo que cualquier persona quería ser. El boom estaba a punto de producirse.

Del 2000 a hoy: Internet lo cambió todo.

Nacía el siglo XXI y una tecnología que había nacido una década antes pasaba a dominar todos los aspectos de nuestra vida. Internet redefinió a nuestra sociedad y el alcance de cualquier manifestación cultural pasó de ser local a ser global. El arte fue una más de esas manifestaciones y explotó a la vez que su querido hermano gemelo polinesio. El surf art se convirtió en una fenómeno global.

Lo que hemos vivido desde entonces es una emocionante sucesión de bottoms y cut backs culturales. El surf tomó caminos alternativos, algunos completamente divergentes, y se produjo un retorno a las raíces. Las grandes estrellas del surf, los free surfers y con ellos los artistas y shapers, emprendieron un viaje de vuelta a los orígenes. Dejar la presión de los campeonatos, de la profesionalización, y volver al surf como disfrute y como vehículo para la exploración y el viaje interior. Un intento de cerrar un círculo que había empezado siglos atrás en unas islas perdidas en el Océano Pacífico.

El arte también anduvo estos nuevos caminos. La diferencia, el punto de inflexión determinante, es que ahora era posible producir arte desde el anonimato y hacerlo llegar al mundo entero gracias a la Red. Si antes nos llegaba mucho talento pero de contadas personas, ahora el número de artistas era casi inifinito. Y con ellos el número de visiones distintas de nuestro deporte, de discursos, estilos, formatos y técnicas. La explosión fue abrumadora y sus efectos siguen vigentes hoy.

Aquí llega la penúltima parada de este viaje. Hoy el surf art es un mundo en sí mismo que exploramos desde nuestras ventanas digitales cada día, en el que nos sorprendemos y deleitamos, donde el arte y el surf, como al principio, se dan la mano y siguen evolucionando juntos.

Es emocionante tratar de imaginar dónde nos llevará el siguiente camino.


**Este texto fue publicado por entregas en Surfer Rule.

Nuestro modesto repaso del surf de estos días de invierno en Mallorca, vitaminado con Instagram . Enjoy! ...
Nuestro modesto repaso del surf de estos días de invierno en Mallorca, vitaminado con Instagram. Enjoy!












Llegué a la playa después de mal comer un bocadillo y apretar el acelerador por carreteras secundarias. Quedaban pocas horas de luz y no h...
Llegué a la playa después de mal comer un bocadillo y apretar el acelerador por carreteras secundarias. Quedaban pocas horas de luz y no había tiempo que perder. El viento soplaba de la peor dirección posible y, aunque no era fuerte, destrozaba el mar de fondo. Algunas olas se alzaban prometedoras, pero terminaban rodando sin orden en un caos de espuma gris.

Salí del coche y el frío me cogió por sorpresa. Habíamos tenido un principio de otoño casi veraniego y el cambio fue brusco, a traición. Me puse la capucha y hundí las manos en los bolsillos mientras caminaba hasta un saliente de roca situado frente al pico. Nadie en el agua. Frío. El sol a punto de ocultarse tras las montañas. Dudas.

Paseé un rato por los alrededores, comprobando un par de olas cercanas. Misma situación. Mismas dudas. Miré el reloj. Era tarde. Siempre es tarde en otoño. Volví al coche y miré por última vez una ola babosa rompiendo contra el saliente de roca. Arranqué y me largué de allí llevado por mil demonios.


Y ahora, mientras escribo esto siento en el estómago una punzada de arrepentimiento por no haber entrado. Pienso en la complejidad de la vida. En las infinitas cavilaciones ante una decisión. ¿Será la mujer de mi vida?, ¿debo viajar o quedarme?, ¿me apetece tener hijos o no?...

Pues nada de eso se puede siquiera comparar a devanarse los sesos mirando una ola con mal viento.

Nada.

Ayer por la noche me lo pasé en grande haciendo esto. Es sólo una idea, pero fue unas risas imaginarlo. A ver que os parecen las demoledoras...
Ayer por la noche me lo pasé en grande haciendo esto. Es sólo una idea, pero fue unas risas imaginarlo. A ver que os parecen las demoledoras UN t-shirts. Mi favorita, de largo, es la primera.



Dios te bendiga

Jay sonreía siempre, no lo olvides

San Slater que estás en los cielos

Good kook, dead kook

Poser Machado

Laura Moreno  (argentina residente en Getxo, Bizkaia) de la web Mar de Sueños tuvo la idea de hacerme una entrevista (clic para verla compl...
Laura Moreno (argentina residente en Getxo, Bizkaia) de la web Mar de Sueños tuvo la idea de hacerme una entrevista (clic para verla completa) para su web, hablando sobre Uno de los Nuestros, escritura, arte y surf. ¡Fue un placer, Laura! Muchas gracias por interesarte por el blog.



-¿Y ahora qué? -Pues ahora saldrás ahí, hablarás con él y le dirás lo que sientes. La seguridad al responder la dejó admirada como de c...
-¿Y ahora qué?
-Pues ahora saldrás ahí, hablarás con él y le dirás lo que sientes.

La seguridad al responder la dejó admirada como de costumbre. Estaban en el baño mirándose al espejo y oyendo la música de la fiesta amortiguada tras las paredes.

-¿Estás loca? Imposible. No me atrevo.
-Nada es imposible. Si yo me atrevo, tú te atreves.
-¿Es que no entiendes que si nos descubre todo puede salir mal?
-Claro que lo entiendo. Y sí querida, puede salir mal. Pero para eso estoy yo aquí.

Rieron y, con mucho cuidado, se colocaron en la coleta un par de mechones sueltos.

-¿De verdad he de hacerlo?
-Yo estaré ahí para apoyarte. Pero en la distancia. Es mejor que no me vea.
-Bueno, pues allá voy. ¡Deséame suerte!
-No te hace falta; me tienes a mí.

Salieron juntas del baño. Ella y su reflejo.

-¿Y cómo fue? -Pues imagina. Allí estábamos de pie en medio del bar. Nos habíamos separado del grupo e intentábamos mantener una convers...
-¿Y cómo fue?

-Pues imagina. Allí estábamos de pie en medio del bar. Nos habíamos separado del grupo e intentábamos mantener una conversación por encima de la música. Yo seguía embobado con ella y pensé en ir un poco más allá.

Se tomó su tiempo para dar un trago a la cerveza que compartían y acentuar el dramatismo de la pausa.

-Hice lo que cualquier tío en mi situación hubiera hecho: extender el plumaje de pavo real. Ya sabes, dar mi mejor versión. Tratar de dirigir la charla, hacerla interesante y divertida. Intercalar sonrisas, miradas más largas y fijas de lo normal. Toda una conversación sin palabras que apoyara mi discurso. Ponerme un lazo y colocarme en el expositor, en definitiva.

Su amigo rió con ganas, imaginando la patética representación.

-¿Y ella que hacía?

-Pues mirarme. Con esos ojos verdes abiertos de par en par, con una mezcla de incredulidad y fastidio. A mí me parecía ver todas sus expectativas cayendo una tras otra como fichas de dominó mientras escuchaba cada estupidez que se me ocurría.

-Y te dio puerta, ¿no?

-No. Eso fue lo sorprendente. Yo estaba ahí esforzándome en parecer más de lo que soy, obsesionado por gustarle, y ella simplemente se puso de puntillas y me calló besándome en lo labios. ¿Entiendes? Ésa fue su aportación al asunto: ser espontánea, fiel a sí misma. Auténtica. En un segundo habló más alto y más claro de lo que yo fui capaz en diez minutos.

-¿Un beso?- rió entre dientes su interlocutor -¿Y eso fue todo?

El otro cogió de nuevo la cerveza y dio un largo trago, asintiendo.

-Tú lo has dicho: fue todo. Y lo fue porque después, escucha bien lo que te digo, no existió en el mundo ninguna otra cosa.

Ayer sábado acabó la exposición "SurfCity - We are antonyms" en Palma. Ha sido un mes de mayo muy intenso desde que el pasado...
Ayer sábado acabó la exposición "SurfCity - We are antonyms" en Palma. Ha sido un mes de mayo muy intenso desde que el pasado día 15 realizamos la fiesta de inauguración. Tantos nervios, trabajo y compromiso con el surf y el arte han dado sus frutos. La exposición y las actividades paralelas han sido un éxito y la respuesta de la gente muy satisfactoria. Como ya dije en la crónica de la fiesta y el taller de boomerangs, hubo una respuesta casi unánime: "ya era hora que se montara algo así en Palma".

La última semana de exposición comenzó con el taller de personalizaión de tablas de surf a cargo de Aitor Aizpurua de Zamuro Art. Un tipo con mucho talento y que demostró una paciencia infinita con nosotros. El taller se alargó más de la cuenta pero Aitor siguió explicando detalles sobre las técnicas de decoración de tablas y echándonos una mano a todos. ¡Fue un placer tenerte en Palma, Aitor!

El martes siguiente vino el plato fuerte de la exposición: la charla-coloquio con Kepa Acero que organizamos en colaboración con el Festi Maremostra. La charla no defraudó y llenamos de surfistas una de las salas de los Cine Ciutat que disfrutaron con los vídeos y las explicaciones de Kepa. Para mí también fue un placer pasar tiempo con él y charlar sobre el arte, los viajes y el surf. Si tuviera que resumir lo que nos transmitió a todos usaría una frase que le oí a uno de los asistentes: "con este tío me iría a cualquier parte a coger olas".



Y así ha sido como el SurfCity ha llegado a su fin. Creo que todos los que hemos estado metidos en la organización lo hemos disfrutado. Sólo puedo estar agradecido a Marc Conca de Agua de Surf por crear el SurfCity y trabajar a tope para traerlo a Palma, a Marta Castells y Ramón Suau de MentePensante por contar conmigo para darle vida a esta iniciativa, a Enric Sáiz, Aitor Aizpurua y Kepa Acero por sumarse a la fiesta, a todos nuestros patrocinadores y colaboradores y, por supuesto, a todo el público que se ha pasado por la expo, por los talleres o que llenó la conferencia de Kepa. Muchas gracias a todos.

Sólo me queda una cosa que decir: ¿repetimos?

El pasado 15 de mayo inauguramos la exposición "SurfCity - We are antonyms" en Palma de Mallorca. Después de unos meses inten...
El pasado 15 de mayo inauguramos la exposición "SurfCity - We are antonyms" en Palma de Mallorca. Después de unos meses intensos buscando patrocinio, organizando viajes, preparando el espacio, contactando artistas y montando la expo, Marta, Ramon, Marc y yo cruzamos mentalmente los dedos. Estábamos a una hora de abrir puertas y estaba todo listo.



El resultado fue una satisfacción para todos. Recibimos la visita de unas 150 personas que durante toda la noche festejaron el surf y el arte. Hubo música, amigos, buena conversación, risas y cerveza de la buena. De todos los asistentes recibimos agradecimiento y un buen feedback: "ya era hora que alguien montara algo así en Palma". Mereció la pena hacerlo, desde luego.

Pero el SurfCity no terminó en la fiesta, hubo y habrá más. El sábado recibimos la visita de Enric Saiz de Mola Outerworks que nos ofreció un taller sobre vuelo y decoración de boomerangs. Un placer haberle conocido: diseñador de renombre, artesano, pintor, buen surfista y skater y con ganas de hacer cosas innovadoras. (Enric, si llegeixes això: va ser una passada, tio!)

El próximo sábado 24 de mayo tenemos previsto otro taller: "Personalización de tablas de surf" con Aitor Aizpurua de Zamuro Art. Haremos renacer viejas tablas de surf o le daremos un toque exclusivo y personal a nuestra magic carpet. Y el martes 27 de mayo recibiremos la visita de Kepa Acero para conocer de primera mano sus aventuras por Alaska, Indonesia, Chile, Namibia...

Quiero dar las gracias a todos los asistentes a la inauguración, por venir y por valorar nuestro esfuerzo. También a los colaboradores y patrocinadores de la expo. Personalmente, también a Ivana, Hugo y Marina por tener paciencia conmigo y mis pluriempleos. Un éxito así no hubiera sido posible a solas. ¡Gracias a todos!

¡Os esperamos! Keep surfing.

Bonus track: el tablero de Pinterest de la SurfCity Palma.

Además de la exposición de surf art, "SurfCity - we are antonyms" en su III edición en Palma se completa con 3 actividades parale...
Además de la exposición de surf art, "SurfCity - we are antonyms" en su III edición en Palma se completa con 3 actividades paralelas relacionadas con el mundo del arte y el surf.

Sábado 17 de mayo - Taller de Boomerangs a cargo de Enric Saiz de Mola Outerworks.

imagen: artidisseny.com
Lugar: MentePensante, plaza Banc de l'Oli 10 - PALMA.
Horario: de 10 a 14 horas.
Precio: 40 € (a abonar el día del taller, previa reserva de plaza)
RESERVA TU PLAZA

En este taller pintaremos y daremos el acabado a los boomerangs en pintura acrílica y barniz mate o brillante. Los motivos estarán relacionados con la ilustración vintage, tellering, etc... En el precio SE INCLUYE EL BOOMERANG de madera realizado en exclusiva por Enric Saiz para este taller y que podrás llevarte para hacerlo volar donde quieras!
Colabora Mola Outerworks.

Sábado 24 de mayo - Taller de Personalización de tablas de surf con Aitor Aizpurua de Zamuro Art.

imagen: surfmaktub.com
Lugar: MentePensante, plaza Banc de l'Oli 10 - PALMA.
Horario: de 10 a 14 horas.
Precio: 20 € (a abonar el día del taller, previa reserva de plaza)
RESERVA TU PLAZA

En este taller Aitor nos guiará para hacerle una buena pintada a nuestra tabla de surf. Con los mejores materiales y los consejos de Aitor saldremos de la experiencia con una tabla personalizada a nuestro gusto. Además, Aitor realizará una de sus obras en directo con un motivo relacionado con la expo SURFCITY “ We are Antonyms”. Te esperamos!
Colabora Montana Colors y Zamuro Art

Martes 27 de mayo - Charla de Kepa Acero.

imagen: jotdown.es
Lugar: Cine Ciutat (Sala 2), calle Emperadriu Eugènia, 6 - PALMA.
Horario: 18:50 horas.
Precio: 3 €
Venta de entradas en la expo (plaza Banc de l'Oli 10 - PALMA), en la web del Festi Maremostra y en las taquillas de los Cine Ciutat.

Kepa nos contará sus aventuras de surf alrededor del mundo, en los spots más recónditos de Alaska, África, Indonesia y Sudamérica y nos mostrará los vídeos con los que ha ido documentando sus andanzas. Un auténtico viajero de los que disfrutan el trayecto.
Colabora Festival Internacional de Cine y Mar "Maremostra"

No sé si habréis notado que el blog andaba un poco parado últimamente. La razón es que he estado volcado en un proyecto acojonante ilusi...

No sé si habréis notado que el blog andaba un poco parado últimamente. La razón es que he estado volcado en un proyecto acojonante ilusionante: la organización de la expo "SurfCity: we are antonyms" en mi ciudad, Palma de Mallorca. ¡Ni más ni menos! (Más información en el evento de FB)

Todo empezó hace varios meses cuando Marta Castells y Ramón Suau de la Asociación MentePensante se pusieron en contacto conmigo. Querían hablarme de una idea que les rondaba la cabeza. Acababan de alquilar un local para montar su oficina y contaban con un amplio espacio expositivo que no podían desaprovechar. Y qué mejor que montar una exposición sobre surf y arte. Conocían mi blog y me ofrecieron participar en el proyecto.

Inmediatamente dije sí. Bueno, diría que lo medité unos interminables cinco segundos... ;-)

Pasé el día pensando en el tema, imaginando las posibilidades. Era enero y queríamos la expo para primavera. Teníamos que movernos rápido. Entonces recordé el fantástico trabajo que Marc Conca de Aguadesurf había realizado con su exposición "SurfCity: we are antonyms". Gran éxito en Barcelona y Bilbao. Muchos artistas que yo había recogido en mi blog. Un estilo perfectamente alineado con lo que nosotros queríamos. Un lenguaje innovador y comprometido. Esa misma tarde le escribí un mensaje a Marc.

Y eso fue el germen de todo. La 3ª Edición de "SurfCity: we are antonyms" se iba a celebrar en Palma de Mallorca.

Hoy por fin ve la luz la campaña de difusión... y queda aún lo más difícil: dar lo mejor de nosotros mismos en el desarrollo del proyecto. 15 días intensos (del 15 al 31 de mayo) para traer el mejor surf art a este rincón del Mediterráneo. Además de la expo, contaremos con la presencia del free surfer Kepa Acero que, el martes 27 de mayo, dará una charla en los Cine Ciutat sobre sus aventuras de surf alrededor del mundo. También realizaremos dos talleres los fines de semana: el 17 de mayo aprenderemos a fabricar boomerangs con Enric Saiz de Mola Outerworks y el 24 de mayo Aitor Aizpurua de Zamuro Art nos enseñará a personalizar nuestra tabla de surf.

Inauguramos el día 15 de mayo a las 19:00h en el local de MentePensante, en la plaza Banc de l'Oli 10 de Palma. Habrá surf, arte y talento desatado, sortearemos material y los Watermelons DJ's lo darán todo para amenizar la noche... y birras y algo de picar, por supuesto!

Surf versus ciudad: somos antónimos... Allí os espero!



Quiero agradecer a Marta y Ramón que pensaran en mí para esta aventura. A Marc por prestarnos su talento y trabajar a tope en la organización. Al Festi MareMostra por colaborar con nosotros. Al Ayuntamiento de la ciudad por prestarnos atención y cedernos sus canales de difusión. A todos nuestros colaboradores y patrocinadores por hacer la expo posible (lista en construccion!): Zamuro Art, Globe, Dakine, Bellini Fun Boats, Cervesa Des Pla, Paper Oms, Viajes Es Freus, Sprayplanet.comFornaris y Duke's Restaurant. Muchas gracias a todos!

Cuatro semanas y media de olas en nuestra querida isla Mediterránea. Surf, carreteras secundarias, pueblos, campos de almendros y algo de co...
Cuatro semanas y media de olas en nuestra querida isla Mediterránea. Surf, carreteras secundarias, pueblos, campos de almendros y algo de costa salvaje. En Instagram queda el recuerdo...











Todas las fotos se hicieron con el móvil y se vitaminaron con Instagram ;-)